Un sábado en el centro de Montse
Montse · Montse, 47, lleva un centro de belleza en Mataró con seis profesionales. Personaje compuesto.
Personaje compuesto a partir de negocios reales que usan trimly; no es un cliente concreto. · 5 min de lectura
Montse abrió como peluquera hace dieciséis años. Hoy tiene dos sillas de peluquería (Bea y Carla, ella la tercera cuando hace falta), una mesa de uñas (Ana), dos cabinas de estética (Irene y Sonia) y recepción, que es ella por la mañana y Sonia por la tarde. Los sábados por la mañana son de las clientas que quieren «todo» antes de una boda, una comunión o una cena. Esto es uno de esos sábados.
Seis columnas y una visita que cruza tres
Abre «Hoy» en el móvil en el tren. Seis columnas, una por profesional. A las 10:00, en la de Carla, una cita con la marca «Visita con varios profesionales · 1 de 3»; la 2 de 3 está en la de Bea a las 11:00 y la 3 de 3 en la de Ana a las 11:30. Es Laura, que reservó anoche desde la web. Montse no ha cruzado ninguna agenda.

Cómo la reservó Laura
Laura marcó color de raíz, corte y semipermanente en la web. Son servicios de tres cartas, y en el centro los hacen tres personas. La web se lo dijo tal cual: «Estos servicios los hacen profesionales distintos. Tu visita se organiza en cadena: uno después de otro», y le dio a elegir con quién cada uno. Para el corte eligió a Bea, que ya la conoce; para las uñas pulsó «Cualquier profesional».

La visita, antes de confirmar
Antes del botón, la web le enseñó su visita: parada 1, color de raíz con Carla a las 10:00; parada 2, corte con Bea a las 11:00; parada 3, semipermanente con Ana a las 11:30, y «Termina a las 12:30». Un precio total, una señal que suma las de los tres servicios y se cobra una vez. Un WhatsApp de confirmación, y esta mañana el recordatorio. Laura no ha llamado a nadie.

La primera parada, en el móvil de Carla
Carla abre la cita de Laura desde su columna. Arriba, «Visita con varios profesionales, 1 de 3», y debajo las otras dos paradas con un «Ver» para abrirlas. Sabe que a las 11:00 Laura tiene que estar en la silla de Bea, así que no alarga. La señal que Laura pagó anoche aparece en esta parada: se descuenta aquí primero.

Una que entra por la puerta
Una mujer pregunta en recepción si le pueden hacer las cejas y un lavar y peinar ahora. Montse abre «Nueva entrada», elige a Irene, cejas, 11:10, y pulsa «+ Añadir servicio con otro profesional»: Bea, lavar y peinar. trimly lo coloca a las 11:45, la primera hora libre de Bea después de las cejas. Dos sillas, una entrada, treinta segundos.

Un cuarto de hora de retraso
Carla ha tardado más con un color anterior y su cita de las 12:30 se le echa encima. Montse arrastra la de las 12:30 a las 12:45 desde el móvil. Era la parada 2 de una visita de dos; trimly le avisa de que se mueve solo esa, no la visita entera, y la clienta recibe un WhatsApp con la hora nueva. Nadie ha llamado.
La nueva de estética, antes de que empiece
El lunes empieza Marta en la segunda cabina. En «Equipo», Montse la invita por correo, le empareja solo los servicios de estética que hace, nada de uñas ni de peluquería, y le pone su precio en el facial, que cobra distinto. En «Horarios», el turno de mañana una semana y de tarde la siguiente, que se repite solo. Marta pone su contraseña desde casa y el lunes ve su columna.

Cada una cierra lo suyo
Laura pagó cada parada al acabarla: el color en el móvil de Carla, el corte en el de Bea, las uñas en el de Ana, y la señal de anoche se descontó en la primera. Por la tarde, cada profesional va cerrando desde su móvil: «Por cerrar», «Cobrar», el medio de pago, la propina si la hay y la crema que Irene ha vendido en cabina. Sonia, en recepción, no cobra por nadie.
La caja del sábado
Montse abre «Caja de hoy» antes de bajar la persiana: lo que ha entrado por efectivo, tarjeta, Bizum y online, las propinas aparte, los productos aparte. Dos visitas siguen en «Por cerrar»: una es un plantón de las 19:00, que marca como «No vino». Es el segundo de esa clienta, y Montse tiene puesto que al segundo la web pide señal: la próxima vez pagará al reservar.

El mes, por puesto
En el sofá abre «Rendimiento»: lo reservado contra lo cobrado del mes, la ocupación por profesional, y de dónde han venido las clientas nuevas, que este mes es Google por delante de Instagram. Entra en «Comisiones»: a cada una su porcentaje, su base, sus propinas y su total. Exporta el CSV y se lo manda al gestor. Son las nueve menos cuarto. La caja de zapatos sigue vacía desde marzo.

Y el resto de la semana
Entre semana, el centro se llena por columnas y no por visitas de tres paradas; las de «todo» son del sábado. Los lunes Montse mira en «Rendimiento» las clientas habituales que llevan más tiempo del normal sin venir y les escribe ella. Cuando una profesional se va de vacaciones, bloquea la semana en su columna y la web deja de ofrecerla. A fin de mes, el CSV de comisiones al gestor y, cuando el saldo de WhatsApp avisa, el pack de 350 por 22,99 €. La cuota es la misma con seis que con siete: 19,99 € al mes por todo el centro.
Tu centro, una agenda
El primer mes es gratis desde el día del alta, sin tarjeta. Una tarde para escribir la carta y emparejar al equipo, y el sábado siguiente las clientas de «todo» reservan solas.
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