Cómo crear la página web de tu centro de uñas, con la reserva y la señal dentro

Para crear la web de tu centro de uñas no necesitas diseñador: en trimly escribes el nombre, marcas manicura semipermanente, relleno de gel, extensiones o pedicura con su duración, pones el horario y la web queda publicada con la reserva online. Diez minutos. Gratis si trabajas sola; con equipo, 19,99 € al mes, sin comisión por reserva.

Cómo se hace, paso a paso

Unos diez minutos en total. Ninguno de los pasos necesita que sepas de webs.

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    Regístrate

    Con un correo y una contraseña entras al panel. Ni tarjeta, ni una prueba que se agote a los catorce días, ni nadie llamándote para enseñarte una demostración.

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    Elige cómo se va a llamar tu página

    El nombre del centro genera la dirección: «Nails Ana» se convierte en nails-ana.trimly.es. Funciona desde el primer minuto, y más adelante puedes apuntar hacia ella un dominio comprado por ti sin pagar nada por conectarlo.

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    Deja la carta de uñas como la trabajas

    Manicura semipermanente, relleno de uñas, manicura clásica, extensión de uñas, pedicura semipermanente y retirada aparecen ya escritos con su tiempo. Lo ajustas a lo que tardas tú, escribes tus precios y añades la decoración o la manicura rusa si las haces.

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    Define tu horario y el rato entre clientas

    Marcas los días y las horas de atención. Como aquí hay servicios de dos horas y otros de veinte minutos, conviene además dejar unos minutos después de cada cita para desinfectar la mesa y los útiles: se indica una vez y ya no se encadenan dos clientas sin ese respiro.

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    Publica el enlace donde te buscan

    La página está en línea desde que la creas. Pega el enlace en la biografía de Instagram y de TikTok y en tu ficha de Google, y quien vea un diseño que le gusta pide hora en ese mismo momento en lugar de escribirte y quedarse esperando respuesta.

Después, si quieres: conectas tu propio dominio, añades más idiomas, activas la señal o el pago con tarjeta y subes tu logo y tus fotos. Nada de eso hace falta para empezar.

Por qué un centro de uñas necesita otra clase de agenda

Aquí el hueco es el producto. Con una o dos mesas, una reserva mal medida no se arregla corriendo: se paga con la clienta de después esperando de pie, o con dos horas muertas a media tarde.

Servicios largos y una silla

Un juego de extensiones puede ocupar dos horas de mesa, y ese rato tiene que estar cerrado de verdad. La web solo enseña las horas en las que el servicio elegido cabe completo, de manera que nadie mete una retirada de veinte minutos en mitad de un relleno. Al revés vale igual: si a las once te quedan cuarenta minutos libres antes de la siguiente, ahí aparecerán la manicura corta y la retirada, y no las extensiones.

Tiempo de limpieza entre citas

Entre una clienta y la siguiente hay que retirar el polvo de la lima, desinfectar los útiles y dejar la mesa presentable. Ese rato se declara una vez, para todo el centro o servicio por servicio, y se cuenta al calcular los huecos que se enseñan. No figura como una cita en el calendario ni se le factura a nadie: sencillamente deja de existir la posibilidad de que te reserven encima.

La señal como norma, no como excepción

En uñas el plantón no es un imprevisto raro, es el gasto fijo del mes. Puedes pedir señal desde la primera reserva y en todas, con un importe mayor en los servicios largos que en los cortos, o no pedirla a nadie y dejar que salte sola cuando alguien ya te ha faltado un número de veces que fijas tú. Se cobra con tarjeta al reservar, la clienta lo ve claro antes de confirmar, y el importe se resta del precio el día que viene.

La retirada y el relleno, cada uno con su ficha

Si la retirada va escondida dentro de la manicura semipermanente, la clienta reserva una hora y vosotras necesitáis hora y veinte. Tenerlas como servicios separados, con su duración y su precio propios, hace que la reserva salga con el tiempo correcto: quien llega con gel puesto de otro sitio marca la retirada además del servicio nuevo, y los dos tiempos se suman dentro de la misma cita.

Lo que un centro de uñas nuevo encuentra ya escrito, con el tiempo de referencia de cada servicio. Es un punto de partida, no una lista cerrada.

  • Manicura semipermanente60 min
  • Relleno de uñas (acrílico o gel)90 min
  • Manicura clásica45 min
  • Extensión de uñas (acrílico o gel)120 min
  • Pedicura semipermanente90 min
  • Retirada de semipermanente30 min

La duración decide qué huecos se ofrecen al reservar; ajústala si la tuya es distinta.

Cuánto cuesta

Si trabajas por tu cuenta

0 €

  • Un profesional, para siempre
  • Sin tarjeta y sin fecha de caducidad
  • La web, las reservas y los cobros incluidos

Si tenéis equipo

19,99 € al mes

Precio fundador; el precio de lista es 39,99 €

  • Profesionales ilimitados, misma cuota
  • Comisiones e informes por profesional
  • Sin permanencia: te vas cuando quieras
  • 0 % de comisión por reserva o por cobro
  • Los mensajes a clientes se pagan por paquetes, aparte
  • Tu propio dominio no cuesta nada extra

Preguntas frecuentes

¿Cuánto cuesta una web para un centro de uñas?

Cero si trabajas sola: una profesional, la web, la reserva online, el cobro con tarjeta y la dirección en trimly.es entran en el plan gratuito, que ni caduca ni pide tarjeta para abrirse. Si sois varias técnicas hay una cuota fija mensual, con técnicas ilimitadas y sin comisión por reserva. Aparte solo se pagan los paquetes de mensajes, y únicamente si los usas.

¿Puedo pedir una señal en todas las reservas?

Sí. La señal es una norma general del centro: una vez activada, toda reserva hecha por internet pasa por ella. Lo que decides servicio a servicio es cuánto se pide, así que un set completo puede llevar una señal mayor que un relleno. El importe se cobra con tarjeta en el momento de reservar y se resta del precio cuando la clienta se sienta en la mesa.

¿Cómo dejo tiempo para esterilizar entre una clienta y otra?

Con el tiempo entre citas. Indicas cuántos minutos necesitas al terminar cada servicio —diez, quince, los que sean— y dejan de ofrecerse huecos que se comerían ese margen. Puedes fijar un valor para todo el centro y luego afinar los servicios que más ensucian, como las extensiones o el limado de acrílico.

¿Se puede reservar retirada y semipermanente en la misma cita?

Sí, siempre que las tengas como dos servicios de tu carta. La clienta marca los dos, el tiempo total sale de sumarlos y la reserva solo ocupa horas donde entra todo. En tu agenda aparece una sola cita con los dos conceptos y el importe ya calculado, así que tampoco hay sorpresas al cobrar.

¿Qué pasa si una clienta no viene?

Marcas la cita como plantón desde el móvil y el hueco vuelve a quedar libre para quien llame. Si habías pedido señal, la señal se queda. Si no pides señal a nadie de entrada, puedes hacer que, a partir de ahí, a esa persona se le exija señal automáticamente en sus próximas reservas: tú decides después de cuántas faltas, y no tienes que acordarte de quién es cada vez.

¿Puedo vender bonos de manicuras?

Sí. Creas un bono con las sesiones que quieras —cinco semipermanentes, tres pedicuras— y lo vendes desde el panel. Queda a nombre de la clienta y cada visita descuenta una sesión, así que sabes lo que le queda sin apuntarlo en una tarjeta de cartón. También puedes vender tarjetas regalo, para quien quiera regalar una manicura.

¿La web funciona bien en el móvil?

Está pensada primero para el móvil, que es desde donde reserva casi todo el mundo. La galería, la carta y el botón de pedir hora se ven a pantalla completa sin ampliar nada, y coger cita son cuatro toques. Tú llevas la agenda desde el móvil también, y puedes añadir el panel a la pantalla de inicio para abrirlo como una aplicación más.