Cómo crear la página web de tu peluquería, con la cita online dentro

La web de tu peluquería se crea en trimly en unos diez minutos y sin programar: nombre, servicios con su duración real (un corte no ocupa lo mismo que unas mechas), horario y equipo. Queda publicada en tupeluqueria.trimly.es con la cita online incluida. Gratis si trabajas sola; con equipo, 19,99 € al mes y ninguna comisión por cita.

Cómo se hace, paso a paso

Unos diez minutos en total. Ninguno de los pasos necesita que sepas de webs.

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    Abre la cuenta

    Un correo, una contraseña y ya estás dentro. Nadie te pide una tarjeta para mirar, ni un teléfono al que llamarte luego, ni te pone un reloj en marcha mientras decides.

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    Pon el nombre del salón y su dirección en internet

    Lo que escribas como nombre genera la dirección: «Estudio Marta» queda en estudio-marta.trimly.es. Esa es la que repartirás mañana. Un dominio propio, si lo tienes o lo compras luego, se enchufa encima cuando te apetezca.

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    Repasa la carta y ponle tus precios

    Corte de mujer, tinte en raíz, mechas balayage, corte de caballero, tinte completo, lavar y peinar y corte infantil llegan escritos con una duración de partida. Borras lo que no ofreces, escribes tu tarifa al lado de cada uno y sumas lo que falte, como el matiz o el alisado de keratina.

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    Marca los días y las horas que abres

    Si cierras a mediodía lo dices, y la mañana y la tarde quedan como dos tramos distintos. Luego cada servicio ocupa en el sillón lo que de verdad dura: si unas mechas son tres horas, se bloquean tres horas y ahí dentro no cabe ninguna otra reserva.

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    Reparte el enlace

    La página ya se abre desde cualquier móvil. El enlace va a la biografía de Instagram, a la ficha de Google del salón y al cartel de la puerta; a partir de ahí las clientas se dan hora ellas mismas mientras tú tienes las manos en un tinte.

Después, si quieres: conectas tu propio dominio, añades más idiomas, activas la señal o el pago con tarjeta y subes tu logo y tus fotos. Nada de eso hace falta para empezar.

Lo que cambia cuando la web es de una peluquería

En un salón el problema no es enseñar fotos bonitas. Es que la agenda cuadre cuando conviven un corte de veinte minutos y un color de tres horas, y que cada persona del equipo cobre lo suyo.

Duraciones que no son las de un corte

Un balayage puede llevar tres horas entre aplicación, espera y peinado final. En la agenda ese servicio ocupa exactamente ese rato, y mientras dura no se ofrece ningún hueco dentro, ni siquiera uno de treinta minutos que pareciera que cabía. Cada servicio guarda su propio tiempo, así que el lavar y peinar puede estar en veinte minutos y el tinte completo en dos horas y media sin que uno arrastre al otro. El día que cambies una duración, los huecos que ve la clienta cambian con ella.

Un precio por profesional

El mismo corte no vale igual si lo hace quien lleva dos años que si lo hace quien lleva quince, y disimularlo con una media molesta a las dos partes. Cada profesional puede tener su propia tarifa y su propio tiempo para cada servicio, en tres niveles —junior, senior y master—, y la clienta lo ve así: primero elige persona, luego ve el precio que le corresponde. Funciona también al revés, cuando alguien del equipo todavía no hace mechas y prefieres que no salga en ese servicio.

Varios servicios en una sola cita

Corte y color casi nunca se piden por separado, y obligar a reservar dos veces es la manera más rápida de que se reserve solo uno. La clienta marca los dos en la misma reserva, las duraciones se suman y solo se le enseñan horas donde cabe el conjunto entero. Llega como una única cita, con un solo aviso y un solo total, y al cerrarla se cobra de una vez. Si añade un tratamiento capilar al final, el hueco se estira otra media hora sin que recoloques nada a mano.

La señal para las citas largas

Que no aparezca alguien a quien has guardado la tarde no es una hora perdida: es la tarde. Puedes pedir señal en las reservas por internet y graduar el importe servicio a servicio, de modo que un color completo pida bastante más que un lavar y peinar. Y si prefieres no pedirla a nadie por adelantado, puedes dejar que salte sola con quien ya te haya faltado, marcando a partir de cuántas ausencias. Se cobra con tarjeta en el momento de reservar y se resta del precio cuando la clienta se sienta.

La carta con la que empieza un salón nuevo, con la duración de partida de cada servicio. Se ve así en tu web mientras no la cambies.

  • Corte de mujer45 min
  • Tinte en raíz60 min
  • Mechas balayage180 min
  • Corte de caballero30 min
  • Tinte completo90 min
  • Lavar y peinar30 min
  • Corte infantil30 min

La duración decide qué huecos se ofrecen al reservar; ajústala si la tuya es distinta.

Cuánto cuesta

Si trabajas por tu cuenta

0 €

  • Un profesional, para siempre
  • Sin tarjeta y sin fecha de caducidad
  • La web, las reservas y los cobros incluidos

Si tenéis equipo

19,99 € al mes

Precio fundador; el precio de lista es 39,99 €

  • Profesionales ilimitados, misma cuota
  • Comisiones e informes por profesional
  • Sin permanencia: te vas cuando quieras
  • 0 % de comisión por reserva o por cobro
  • Los mensajes a clientes se pagan por paquetes, aparte
  • Tu propio dominio no cuesta nada extra

Preguntas frecuentes

¿Cuánto cuesta crear la web de una peluquería?

Si estás sola en el salón, nada: el plan de una profesional no caduca, no pide tarjeta e incluye la web, la dirección en trimly.es, la cita online y el cobro con tarjeta. En cuanto sois dos o más pasáis al plan de equipo, una cuota fija al mes sea cual sea el número de personas, sin quedarnos un porcentaje de lo que factures. Lo único que se paga aparte son los paquetes de mensajes a clientas.

¿Puedo poner precios distintos por estilista?

Sí. Cada persona del equipo lleva su propia tarifa y su propio tiempo en cada servicio, repartidos en tres niveles: junior, senior y master. La clienta elige con quién quiere ir y ve el precio de esa persona, no una media del salón. Y si alguien no hace un servicio, se le quita y deja de aparecer en él.

¿Cómo evito que me reserven un corte en el hueco de un color?

No hace falta vigilarlo: la agenda solo enseña horas donde el servicio elegido cabe entero. Si un tinte con mechas ocupa tres horas de sillón, esas tres horas están cerradas para cualquier otra reserva. Además puedes dejar unos minutos de margen al terminar cada servicio, para recoger y preparar el siguiente, y esos minutos también cuentan al calcular los huecos.

¿Puedo pasar mis clientas desde Booksy, Fresha o una hoja de Excel?

Sí. Descargas tu listado en CSV de donde lo tengas y lo subes desde el panel; nombre y teléfono quedan dentro, y con eso ya puedes darles cita tú misma. Si la hoja es tuya de toda la vida, con esas dos columnas basta. No se cobra nada por traer tu clientela, entre otras cosas porque nadie te la trae: ya era tuya.

¿Las clientas pueden reservar dos servicios seguidos?

Sí. Marcan corte y color en la misma reserva, el tiempo se calcula sumando los dos y solo se les ofrecen horas donde cabe todo. En tu agenda entra una única cita, con los dos servicios escritos y el total ya hecho, así que al cobrar no hay que ir juntando trozos.

¿Puedo cobrar una señal solo para el color?

No exactamente: la señal se activa para todas las reservas por internet, pero el importe lo gradúas servicio a servicio. Puedes dejar una cantidad alta en los colores y las mechas, que son las citas que te ocupan media jornada, y una pequeña en un corte o un peinado. Se paga con tarjeta al reservar y se resta del precio final; si la clienta no aparece, la señal se queda en el salón.

¿La web sale con mis fotos y mi logo?

Sale con las que subas, y ninguna es obligatoria para publicarla. Desde el panel cambias el color principal, subes el logo y llenas la galería con trabajos hechos en tu sillón. Las reseñas que dejan tus clientas después de la cita se muestran en esa misma página. Si no subes nada, la web se ve igual de digna con el nombre, la carta y el horario.