Cómo crear la página web de tu peluquería canina, con la reserva por tamaño dentro

La web de tu peluquería canina se crea en trimly en unos diez minutos y sin programar: nombre, servicios por tamaño —baño y corte de perro pequeño, mediano o grande—, horario, y queda publicada con la reserva online. El dueño elige tamaño y servicio y solo ve huecos que caben. Gratis si trabajas sola; con equipo, 19,99 € al mes, sin comisiones.

Cómo se hace, paso a paso

Unos diez minutos en total. Ninguno de los pasos necesita que sepas de webs.

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    Abre tu cuenta

    Solo un correo y una contraseña. Sin tarjeta, sin llamada previa y sin un plazo que se agote: si trabajas sola, el plan gratuito se queda contigo el tiempo que quieras.

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    Pon el nombre y quédate con la dirección

    El nombre que elijas se convierte en la dirección de la web: «Guau Estilo» queda en guau-estilo.trimly.es. Es lo que darás por teléfono a partir de mañana, y si ya tienes un dominio contratado se conecta luego sin que te cobremos nada por ello.

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    Monta los servicios por tamaño

    Baño y corte de perro pequeño, mediano y grande vienen ya separados, y con ellos el baño suelto, el corte a tijera, el deslanado, el corte de uñas y la limpieza de oídos. Escribes tu precio en cada uno y ajustas los minutos que de verdad te lleva cada tamaño.

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    Marca tu horario y el tiempo por perro

    Indicas los días que abres y de qué hora a qué hora. Como un grande de manto largo puede irse a dos horas y media entre baño, secado y corte, ese rato queda bloqueado entero y no se ofrece nada dentro; un pequeño de una hora deja sitio donde el grande no cabría.

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    Pasa el enlace a los dueños

    La página se publica sola al acabar. Ponla en tu ficha de Google Maps, que es donde busca quien acaba de mudarse al barrio, y en Instagram junto a las fotos del antes y el después. Quien la abre pide cita a las once de la noche sin escribirte a ti.

Después, si quieres: conectas tu propio dominio, añades más idiomas, activas la señal o el pago con tarjeta y subes tu logo y tus fotos. Nada de eso hace falta para empezar.

Lo que una peluquería canina necesita que la web entienda

El cliente que paga es el dueño, pero quien ocupa la mesa es el perro, y el rato que hace falta depende de su tamaño y de su pelo. Una agenda que no distingue eso reparte mal el día todos los días.

Precio y duración por tamaño

Pequeño, mediano y grande no son variantes de un mismo servicio: son tres servicios, cada uno con sus minutos y su precio. El dueño escoge el que le toca a su perro al reservar, y queda apartado el rato que ese tamaño necesita, no una media que se queda corta con los grandes y sobra con los pequeños. Si trabajas razas concretas puedes desdoblar más todavía, y tener el corte a tijera aparte con su propio tiempo.

Tiempo para secar y limpiar entre perros

Entre un animal y el siguiente hay pelo que barrer, mesa que desinfectar y a veces un secado que se alarga más de la cuenta. Puedes apartar unos minutos al final de cada servicio, iguales para toda la peluquería o distintos según cuál sea, y dejan de ofrecerse citas que se comerían ese margen. Es lo que evita llegar a las cinco de la tarde con cuarenta minutos de retraso sin saber en qué momento se torció el día.

Aceptar la reserva antes de confirmarla

Un perro que no conoces, un mestizo grande de pelo largo o un cachorro de primera vez son citas que prefieres mirar antes de darlas por buenas. Puedes hacer que lo que llega por la web quede pendiente hasta que lo aceptes tú: te avisa el móvil, ves qué servicio y qué tamaño ha pedido el dueño, y confirmas o dices que no. Lo que apuntas tú desde el mostrador entra confirmado siempre, sin pasar por ahí.

La ficha del cliente y de su perro

El carácter con el secador, la raza, el corte que quiso la última vez y el que no quiere ni ver: eso se escribe una vez en la ficha del cliente y aparece al abrir cualquier cita suya. Cuando vuelve a reservar lo tienes delante sin rebuscar en el móvil ni preguntar otra vez lo mismo, y si un día atiende otra persona, también lo lee. El historial de visitas se guarda con cada ficha, así que se ve cuándo estuvo la última vez.

Con lo que arranca una peluquería canina nueva, con la duración de referencia de cada servicio por tamaño. Se ajusta en un momento.

  • Baño y corte perro pequeño90 min
  • Baño perro pequeño60 min
  • Baño y corte perro mediano120 min
  • Baño perro mediano60 min
  • Baño y corte perro grande150 min
  • Baño perro grande90 min

La duración decide qué huecos se ofrecen al reservar; ajústala si la tuya es distinta.

Cuánto cuesta

Si trabajas por tu cuenta

0 €

  • Un profesional, para siempre
  • Sin tarjeta y sin fecha de caducidad
  • La web, las reservas y los cobros incluidos

Si tenéis equipo

19,99 € al mes

Precio fundador; el precio de lista es 39,99 €

  • Profesionales ilimitados, misma cuota
  • Comisiones e informes por profesional
  • Sin permanencia: te vas cuando quieras
  • 0 % de comisión por reserva o por cobro
  • Los mensajes a clientes se pagan por paquetes, aparte
  • Tu propio dominio no cuesta nada extra

Preguntas frecuentes

¿Cuánto cuesta la web de una peluquería canina?

Si trabajas sola, nada: el plan de una profesional incluye la web, la dirección en trimly.es, la reserva online y el cobro con tarjeta, no caduca y no pide tarjeta para empezar. Con más gente en la mesa se pasa a la cuota fija de equipo, sin límite de profesionales y sin quedarnos un porcentaje de cada baño. Los mensajes se compran por paquetes cuando hacen falta.

¿Cómo cobro distinto según el tamaño del perro?

Creando un servicio por tamaño, que es como vienen de fábrica: baño y corte pequeño, mediano y grande, cada uno con su precio y sus minutos. El dueño escoge el suyo al reservar, así que ni tienes que preguntarlo después ni corregir el importe cuando llega el animal. Y si te encuentras a menudo con perros que están entre dos tamaños, puedes añadir uno intermedio.

¿Puedo dejar media hora entre perro y perro?

Sí. Se llama tiempo entre citas y se pone en minutos, para todos los servicios o solo para algunos. Ese rato no se le ofrece a nadie: los huecos se calculan contando el servicio más el margen, de manera que la siguiente cita no puede empezar hasta que hayas terminado de recoger. En un día con tres grandes seguidos es la diferencia entre ir puntual e ir corriendo.

¿Puedo aceptar yo cada reserva antes de que sea firme?

Sí, activando la aprobación manual en los ajustes. Las reservas hechas en la web llegan entonces como pendientes; recibes el aviso, ves el servicio, el tamaño y los datos del dueño, y decides. Hasta que aceptas, esa hora no se da por cerrada. Puedes tenerlo puesto una temporada y quitarlo cuando ya conozcas a la clientela.

¿Dónde apunto la raza y el carácter del perro?

En las notas de la ficha del cliente. Escribes ahí la raza, cómo lleva el secador, si hay que ir con cuidado con las orejas o qué corte se le hizo la última vez, y esa información sale al abrir cualquier cita suya. No hay que buscarla en una libreta ni fiarse de la memoria cuando pasan quince perros a la semana.

¿El dueño puede anular o cambiar la cita solo?

Sí. Con la confirmación le llega un enlace desde el que ve su cita, la cambia de hora o la anula, dentro del plazo que hayas marcado tú. El hueco vuelve a quedar libre en la web en cuanto lo hace, sin que toques nada, y tú ves el movimiento en la agenda. Es mejor eso a que alguien no aparezca porque le daba apuro llamar.

¿Puedo pedir una señal para perros grandes?

Sí, y puedes pedir más por ellos: la señal se aplica a todas las reservas hechas por internet, y el importe se gradúa servicio a servicio. Pones una cantidad alta en el baño y corte de perro grande, que es el que te ocupa media mañana, y una simbólica en el corte de uñas. Se cobra con tarjeta al reservar y se descuenta del total cuando el dueño recoge. La otra opción, si no pides señal a nadie por adelantado, es que se pida sola a quien ya te haya dejado un hueco vacío antes.