Mi agenda era el buzón de Instagram. Ahora reservan solas.

Trabajas desde una habitación de tu piso o una mesa alquilada, con cuatro a ocho clientas al día y una carta de quince líneas que nadie lee entera en un destacado. trimly te da una web con esa carta, sus minutos reales y el botón de reservar. La cita te llega hecha, con su WhatsApp, y tú no sueltas el pincel.

Gratis si trabajas sola: sin tarjeta y sin fecha de caducidad. El enlace cabe en la bio esta misma tarde.

Lee un día con trimly

Tu semana, tal como es

Tres cosas que pasan en un estudio de uñas en casa y que un programa pensado para un local con mostrador no tiene en cuenta.

  • Catorce «¿tienes hueco el sábado?» entre dos clientas

    Llegan por Instagram a cualquier hora, y cada uno es una cita posible que no existe hasta que tú contestas. Contestas con una mano, con el gel a medio curar, y la clienta de la silla espera. Por la noche repasas el buzón para ver qué apalabraste y a quién se te olvidó. Esa es la agenda: un hilo de mensajes que solo tú sabes leer.

  • Reservó «manicura» y llega con un acrílico de otro sitio

    La reserva decía cuarenta y cinco minutos. Lo que tienes delante es media hora de retirada y después la manicura, y la siguiente ya viene de camino. Si tu carta tiene una sola línea llamada «manicura», la mitad de las veces el hueco está mal desde que se reservó, y el retraso lo paga la de después.

  • El relleno de tres semanas que vuelve a las seis

    Se va sin la próxima cita puesta y nadie se acuerda hasta que el gel se levanta. Cuando vuelve no es un relleno de hora y media: es una retirada larga y un set desde cero, por el mismo nombre en la lista. La cita siguiente se cierra en la silla o no se cierra, y eso es agenda, no marketing.

Lo que trimly hace por un estudio como el tuyo

Cada punto es una pantalla concreta del móvil, llamada por su nombre.

  • Tu carta entera en el enlace de la bio, con sus minutos reales

    Una web en tunombre.trimly.es con cada línea de tu carta, su precio y su duración: semipermanente 60, relleno 90, extensión 120. La clienta elige servicio, día y hora entre tus huecos reales, deja nombre y móvil y le llega el WhatsApp de confirmación. En once idiomas, por si te escriben en otro.

  • La retirada, una línea más

    El alta ya te deja escrita «Retirada de semipermanente» con sus treinta minutos, y puedes encender «Retirada de uñas de gel o acrílico». Quien viene con trabajo de otro sitio lo marca al reservar y el hueco sale bien desde el principio. Si no lo marcó, la añades en «Cobrar» y sale en el total con su línea.

  • La siguiente cita antes de que se levante

    Al confirmar el cobro, el móvil te ofrece «Reservar siguiente cita»: eliges el día dentro de tres semanas, tocas el chip de la hora y confirmas. Con «Avisar al cliente» encendido, le llega el WhatsApp con la fecha mientras se pone el abrigo. El relleno queda en tu agenda y en su teléfono, no en la memoria de nadie.

  • El WhatsApp lo manda trimly, no tú

    Confirmación al reservar y recordatorio el día antes, con botones para cambiar o cancelar, en el idioma de la clienta. Cada mensaje cuesta un crédito; empiezas con cincuenta y los paquetes van de 100 a 1.000. En «Mensajes a clientes» apagas los que no quieras pagar.

  • «Cobrar» con Bizum y la caja del día hecha

    Al terminar, «Por cerrar» te enseña la visita y «Cobrar» pregunta cómo: efectivo, tarjeta, Bizum. Si se lleva un aceite de cutículas, lo añades ahí mismo. «Caja de hoy» suma el día por método; «Rendimiento», la semana: reservado, cobrado y por dónde llegaron las clientas.

  • Tu libreta de clientas, hecha sola

    Cada visita cerrada escribe en «Clientes»: cuántas veces ha venido, la última fecha, sus plantones. Ordenas por «Última visita» y ves quién se pasa de las tres semanas; desde su ficha, el botón de WhatsApp abre tu propio chat con ella. Para las de siempre, en «Reglas de reserva» puedes dejar de pedir el código al reservar.

Darte de alta, en cuatro pasos

Diez minutos desde el móvil, sin tarjeta. El enlace te sale al final y va directo a la bio.

  1. Nombre y oficio

    Escribes el nombre de tu estudio y eliges «Centro de uñas». De ahí sale tu dirección web, tunombre.trimly.es, que puedes cambiar antes de seguir.

  2. Tu carta

    Te aparece escrita: semipermanente, relleno, manicura clásica, extensión, pedicura semipermanente y retirada, cada una con sus minutos. Pones tus precios, apagas lo que no haces, enciendes nail art o manicura rusa si las ofreces.

  3. Tus días de verdad

    El horario que realmente tienes: si libras los lunes y trabajas los sábados por la mañana, eso. La web solo ofrece huecos dentro de lo que marques aquí.

  4. Contacto, y en línea

    Tu móvil y la dirección que quieras publicar. Al guardar, la web está en línea y tienes cincuenta créditos de WhatsApp para empezar. Copias el enlace y lo pegas en la bio de Instagram.

Ten a mano: tu lista de precios, tus días y una foto de tus trabajos para la portada. Lo demás se ajusta luego desde «Servicios» y «Configuración».

Montar mi estudio

Diez diseños. El mismo día de trabajo.

Tu web se publica al instante y eliges cómo se ve. Cambia de diseño cuando quieras: tus fotos, precios y horarios siguen donde estaban.

  • Naturaleza

    Fondo blanco y una mano por foto. El color lo ponen tus uñas.

    Ver la web en vivo

  • Carta

    Tu tarifa completa arriba del todo, y lista para imprimir.

    Ver la web en vivo

  • Cuaderno

    Tu álbum: páginas de doce huecos y cada foto con su código.

    Ver la web en vivo

Son ejemplos con fotos de archivo: al registrarte subes las tuyas. Si cambias de diseño, tus fotos, precios y horarios siguen donde estaban.

Gratis mientras trabajes sola

Una profesional, cero euros al mes: sin tarjeta, sin prueba que caduque, sin comisión por cita. Lo que pagas son los mensajes de WhatsApp que decidas enviar, a un crédito cada uno.

Si algún día entra una segunda técnica, el estudio pasa al plan de equipo: 19,99 € al mes por todo el negocio. El primer mes no se paga.

Precios claros, sin sorpresas

Gratis para un profesional, para siempre. Sin comisiones, sin permanencia.

Solo Hero

Para quien trabaja solo

Gratis

Sin tarjeta y sin permanencia. Solo pagas los mensajes de WhatsApp que envíes a tus clientes.

Hasta 1 profesional

  • Reservas online 24/7
  • Caja diaria: efectivo, tarjeta y Bizum
  • Señales y protección anti-plantón
  • Bonos y tarjetas regalo
  • Cobro con tarjeta online (Stripe)
  • Clientes sin cita
  • Gestión de clientes
  • Web de reservas con tu marca
  • VeriFactu integrado
  • Informes básicos de ingresos
  • 11 idiomas, incluidos español, català, inglés y árabe
Empieza gratis
Recomendado

Sin Límites

Para negocios con equipo

19,99 €/ mes

IVA incluido

2 meses gratis pagando anual

Profesionales ilimitados

Solo en Sin Límites

  • Dominio propio (tunombre.com)
  • Informe de comisiones por profesional + CSV
  • Ingresos por profesional en tiempo real
  • Invitaciones de equipo y roles

Y todo lo de Solo Hero:

  • Reservas online 24/7
  • Caja diaria: efectivo, tarjeta y Bizum
  • Señales y protección anti-plantón
  • Bonos y tarjetas regalo
  • Cobro con tarjeta online (Stripe)
  • Clientes sin cita
  • Gestión de clientes
  • Web de reservas con tu marca
  • VeriFactu integrado
  • Informes básicos de ingresos
  • 11 idiomas, incluidos español, català, inglés y árabe
Crea mi web

Sin permanencia. Cancela con un clic y tus datos siguen siendo tuyos.

Lo que todavía no hace

No avisa sola de que toca relleno. No hay una campaña automática que escriba a la clienta a las tres semanas; lo que hay es la siguiente cita puesta en la silla, el recordatorio del día antes y la lista de «Clientes» para escribirle tú.

No enseña la dirección solo a quien ya tiene cita. Lo que escribas en «Dirección» sale en la web para todo el que entre; tú decides si pones la calle y el portal o solo el barrio, y el resto por WhatsApp con la cita hecha.

El material va por unidades, no por mililitros. Tips, limas y botes enteros se descuentan bien; lo que gastas de un bote de gel en cada servicio, no.

Lo que se pregunta una técnica que trabaja en casa

¿Tengo que publicar la dirección de mi casa?
Publicas la que escribas, y la ve todo el que entra en la web; no hay un modo que la enseñe solo a quien ya ha reservado. Muchas técnicas ponen el barrio o la calle sin número y mandan el portal por WhatsApp con la cita confirmada. La cambias cuando quieras en «Configuración».
¿Cómo dejo la siguiente cita puesta antes de que se vaya?
Al confirmar el cobro, el aviso de la pantalla trae el botón «Reservar siguiente cita». Lo tocas, pasas al día que le toque, eliges la hora entre los chips y confirmas. Con «Avisar al cliente» encendido, le llega el WhatsApp con la fecha antes de salir por la puerta.
¿Mis clientas de siempre tienen que meter el código cada vez que reservan?
No, si no quieres. En «Reglas de reserva» está «Pedir código al reservar». Encendido, la clienta confirma su móvil con un código antes de que la cita exista, y nadie te reserva con un número inventado. Apagado, reserva solo con nombre y móvil, y la cita queda marcada como «sin verificar».
¿Puedo cobrar por Bizum y que salga en la caja del día?
Sí. En «Cobrar» eliges efectivo, tarjeta o Bizum, y «Caja de hoy» suma el día por cada uno. El Bizum lo cobras como siempre, desde tu banco; trimly solo apunta que esa visita se pagó así.
¿Cómo sé a quién le toca ya el relleno?
En «Clientes», ordenando por «Última visita», ves la fecha de cada una y cuántas veces ha venido; quien pasa de las cinco semanas sin cita salta a la vista. Desde su ficha, el botón de WhatsApp abre tu chat con ella, y el mensaje lo escribes tú, sin gastar crédito. La lista «Por recuperar» de «Rendimiento», que calcula el ritmo de cada clienta, está en el plan de equipo.
¿Puedo pedir una señal en los sets nuevos y casi nada en los rellenos?
Sí. Conectas tu cuenta de Stripe en «Pagos y fianzas», activas la señal y pones el importe servicio a servicio: una cantidad seria en la extensión de dos horas y una pequeña en el relleno. La clienta la paga con tarjeta al reservar y se descuenta del total; si no aparece, se queda contigo. Sin comisión de trimly.

Para quién no es

Si lo que buscas es un escaparate de «uñas cerca de mí» y pagar por cada clienta nueva, esto no es eso: la web es tuya y las clientas las traes tú. Si vas a domicilio, tampoco: la web tiene una dirección fija y la reserva no pide la de la clienta. Y si en tu mesa trabajáis dos, el plan es el de equipo, no el gratuito. Para una técnica sola, en casa o en una mesa alquilada, encaja.

Crea tu web de reservas hoy

Configura tu negocio en menos de 10 minutos.

En 2027 VeriFactu será obligatorio. trimly ya lo lleva dentro: no tendrás que hacer nada.